15 febrero 2011

Seis franquiciadores aconsejan a los emprendedores

Seis responsables de franquicias de diferentes sectores exponen los principales elementos claves que debe tener en cuenta un emprendedor a la hora de abrir una franquicia. Consejos que se debaten entre la importancia de la formación y la marca, las probabilidades de éxito de un negocio o que el concepto se adecúe a nuestras posibilidades.




Rafael Nuñez, director general de Signarama

“Considero cinco puntos básicos para elegir una enseña: Que se trate de un mercado amplio, con altos márgenes y baja estacionalidad; que los años de experiencia, el número de franquiciados y el éxito de la enseña avalan ese concepto; soporte y formación; que el negocio dependa del franquiciado y que su capacidad de gestión y trabajo sean los límites a su negocio, no la marca, la ubicación del local o la publicidad que haga o no la central; y finalmente, hablar con otros franquiciados. Ellos son los que mejor pueden avalar la calidad del modelo de negocio”.


Mariano Muñoz, consejero delegado de Merkamueble

“Aconsejo que elija un modelo de negocio sostenible, lo que significa que no se caiga, que sea rentable y que lo sea en su entorno, y lo esté siendo en otros entornos con un alto grado de probabilidades de éxito. Además, que las inversiones requeridas y los niveles de exigencia en dedicación y experiencia sean compatibles con su situación personal. Por último, tener vocación empresarial, esto es, capacidad de convivir con el riesgo y situaciones de incertidumbre, así como fuertes dosis de ilusión personal y capacidad para transmitirla a su equipo”.


Roberto Rodríguez, director general de Curves

“Hay que sopesar cómo de original es lo que ofrece esa franquicia. ¿Es atractivo? ¿Tiene demanda? ¿He oído hablar de la marca? También es importante saber si la marca que estamos valorando lleva ya años en el mercado –señal de que el negocio se mantiene– o es algo que acaba de salir y está aún a medio cocinar. Por otro lado, conviene investigar la red comercial de cada franquicia, saber sus aperturas y cierres en los dos o tres últimos años, y conocer su contexto –no es lo mismo los cierres ahora que hace cuatro años, cuando el dinero fluía–. Por último, tener una idea clara de cuánto me va a costar iniciar esta aventura, al céntimo si es posible y pensar seriamente si uno se ve cualificado: su vida cambiará desde el primer dia de apertura”.


Lorenzo, director de Expansión de Look & Find

“Además de informarse a través del Departamento de Expansión de la propia franquicia, debe contactar también con franquiciados actuales de la cadena, ya que ellos le podrán hablar de su experiencia en la franquicia, lo que les ofrece, cómo es el día a día de su negocio... Un franquiciado debe ser nuestra mejor referencia”.


María Zamácola, directora de Expansión de Neck & Neck


“Primero hay que elegir el sector que interesa. Teniendo esto claro, debe valorar qué tipo de inversión puede acometer, también si está buscando una franquicia donde la rentabilidad sea lo más importante o si busca gestionar un negocio que vaya a requerir afinidad con el concepto y la central. Hay que se analizar en profundidad cada una de las marcas, su desarrollo, hacer visitas a la central y preguntar a franquiciados sobre su experiencia, y por supuesto que la central sea una empresa solvente –si está auditada, una copia de la auditoría…–, que esté inscrita en el Registro de Franquiciadores, etc. También debe analizar que ese concepto funciona en su localidad y hacer una cuenta de explotación para que, como mínimo, se la revise la central y tener claro qué se puede esperar del negocio”.


Santiago Martínez, responsable de Expansión de Beaumanoir España (Cache Cache y Morgan)

“En primer lugar, recordar al candidato que emprender es arriesgar y, si bien esta fórmula lo minimiza, ninguna franquicia puede eliminar al cien por cien el componente de riesgo que todo nuevo proyecto implica. Por otro lado, debe conocer bien sus capacidades (de gestión y financiera) y preferencias de sector en el que más a gusto se sienta. También confiar en el concepto de negocio elegido sin pretender cambiarlo desde el primer día”.