28 enero 2011

Subvenciones para rotular los comercios en catalán.

Las ayudas conceden hasta un 50% del coste total Cataluña, Valencia y Baleares ofrecen subvenciones a aquellos comerciantes que deseen rotular sus comercios en catalán. Las ayudas están enmarcadas en la Ley de Normalización Lingüística.



Las Comunidades Autónomas de Valencia, Cataluña y Baleares buscan fomentar el uso del catalán, y para ello han establecido una normativa legal que pretende el fomento de dicha lengua autonómica en la promoción comercial hecha por industrias, comercios y negocios dedicados a la restauración y a los servicios en general.
La medida legal no ha tenido igual acogida entre los comerciantes, pero lo cierto es que, desde que comenzó a aplicarse, son muchos los que han recibido una notificación en la que se alude a que no están cumpliendo la normativa vigente por contar con un rótulo en el que sólo se utiliza el castellano. El resultado es una multa que puede oscilar entre los 400 y los 6.000 euros, si el rótulo amenaza, además, la ordenanza que regula los usos del paisaje urbano.
Para fomentar el cambio de los rótulos en castellano por otros en catalán se han aprobado diversas subvenciones para los comerciantes. Unas ayudas que llegan, en algunos casos, a subvencionar hasta el 50% del rótulo, con la única condición que esté escrito correctamente en el idioma autonómico.
La subvención se ofrece para todo tipo de rotulación, tanto en plástico, como en metacrilato e incluso en los luminosos. En Ibiza, por ejemplo, se ofrece una ayuda del 40% del importe total del rótulo, hasta un máximo de 500 euros, mientras que la Generalitat Valenciana ofrece a cada beneficiario hasta un 50% del coste de los rótulos, con un máximo de 1.000 euros por solicitante.
Por su parte, en Barcelona, y desde el Instituto del Paisaje Urbano y la Calidad de Vida del Ayuntamiento de la ciudad, también se ofrecen ayudas para mejorar la imagen exterior del establecimiento y, por lo tanto, para el cambio del rótulo exterior. Para solicitar estas subvenciones, que se otorgan cada año, es indispensable que el establecimiento disponga de un rótulo exterior en lengua catalana, o que la actuación por la cual se solicita comporte su instalación. Las subvenciones alcanzan un 40% del coste total de la rotulación comercial en catalán, hasta un máximo de 600 euros por solicitante.
Con estas ayudas, y como consecuencia de la amenaza tangible de recibir la notificación de una sanción económica, cada vez es más habitual ver rótulos en catalán. Pero no faltan tampoco rótulos en los que se alude a la actividad comercial del establecimiento en otros idiomas, como el castellano, rumano o chino, junto a esa misma información en catalán. Para muchos comerciantes, tener un rótulo en ambos idiomas constituye la solución ideal.
Sentencias y estudios

Los juzgados también están comenzando a desestimar los recursos de los comerciantes que han recurrido a la justicia porque no les parece justo a que se les obligue a cambiar su rotulación. En el pasado mes de marzo, el juzgado contencioso-administrativo número 9 de Barcelona desestimaba el recurso presentado por Manel Nevot, dueño de Finques Nevot, a la multa de 400 euros que le impuso en 2007 la Agencia Catalana de Consumo, que depende la Generalitat, por no tener la rotulación de su negocio en catalán.
Según la sentencia, “la ley se limita a prever el uso del catalán para atender los derechos lingüísticos de los consumidores de Catalunya, pero aceptando plenamente el plurilingüismo”. El juez afirma al respecto que no se trata de una imposición de un idioma, sino de una “regulación de mínimos”.
Por otro lado, ya se están comenzando a hacer públicos los primeros estudios que muestran la incidencia de la rotulación en los idiomas autonómicos. Así, el 47,9% de los comercios de la comarca catalana del Vallés Occidental, que acoge las poblaciones de San Cugat, Moncada, Cerdañola, Ripollet, Barberá y Badía, ya tiene sus rótulos únicamente en catalán (frente al 43,3% de 2002), mientras que el 25,5% utiliza sólo el castellano (frente al 30,3% en 2002). Un 3,7% utiliza ambas lenguas, según el último informe del Consorcio para la Normalización Lingüística.

Dicho estudio también indica la mitad de los establecimientos nuevos utilizan únicamente el catalán, tanto en los rótulos principales como en los informativos. Y el 77,1% de los establecimientos observados tiene el rótulo principal adecuado a la Ley de Política Lingüística.
Dicha normativa establece un ejemplo como criterio para valorar dicho cumplimiento: “Un rótulo donde sólo ponga El Corte Inglés se adecua a la Ley de Política Lingüística. Pero si pusiera Centro Comercial El Corte Inglés, como el genérico, que es “centro comercial”, está en castellano, no se adecuaría”.
Por otro lado, aunque la conversión de los rótulos al catalán ha tenido un gran auge en los últimos años como consecuencia de las últimas reformas legislativas, lo cierto es que cuenta con una larga trayectoria. El 1996 se impulsó una petición para que los rótulos del puente aéreo Madrid-Barcelona en el aeropuerto de Madrid Barajas estuvieran también escritos en catalán, tal y como sucede en la terminal del aeropuerto barcelonés de El Prat. La propuesta fue aprobada por unanimidad en la Cámara catalana, y la reclamación elevada al Ministerio de Obras Públicas y Transportes.

Si es usted empresario y va a poner en marcha un establecimiento en Cataluña, Comunidad Valenciana o Baleares, no deje de consultar las ayudas que estas Comunidades ofrecen para la rotulación de su negocio en el idioma autonómico. Seguro que saldrá ganando.